Me resulta patético el espectáculo diario al que nos someten los políticos de los diferentes partidos.
Nadie se puede considerar investido de virtud o defecto alguno, por el simple hecho de militar en un partido político, llámese como se llame. Es de todos conocido que -el hábito no hace al monje-.
Son los actos lo que definen a las personas, y no el carné de su partido político. Y puestos a señalar actos, cuando menos desafortunados, me quedo sin ninguno de los "grandes" políticos actuales.
Tan patéticos son, que con unas elecciones a la vuelta de la esquina, se han encargado de dejarme sin opciones políticas.
El tiempo no pasa por ellos: tanto Aznar como Zapatero, parecen niños discutiendo en el patio del colegio. ¡ Que pena !
jueves 24 de mayo de 2007
domingo 20 de mayo de 2007
La lucha por el Derecho
雨の飴
Cuando la arbitrariedad y la ilegalidad se atreven a levantar la cabeza con insolencia e impudicia, es siempre un signo seguro de que los llamados a defender la ley no han cumplido con su deber.
(Rudolf von Ihering)
.... esta frase, se me viene a la cabeza en ciertas ocasiones.
Hace unas semanas, a plena luz del día y mientras esperaba en el coche a que el semáforo se pusiera en verde, observé como un -ciudadano- se agachaba de forma brusca, para luego levantarse y salir corriendo unos metros, volviendo a agacharse para manipular algo en el suelo. Después de agudizar la vista un poco, y digo bien, un poco que mi miopía no da para más, veo como el -ciudadano- da un tirón y empieza a sacar metros y metros de cable eléctrico de una canalización subterránea. Me quedé atónito, al comprobar que lo que estaba haciendo era robar el cable del alumbrado público, y tal debería de ser mi cara, que cuando estaba a la altura de mi coche, me dijo: ¿tu que c.. miras? a ver si miras para otro lado no sea que se me escape una ostia.
Ante tan convincentes argumentos, subí la ventana y eché el seguro, para después comprobar que el semáforo se había puesto en verde.
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