雨の飴
Cuando la arbitrariedad y la ilegalidad se atreven a levantar la cabeza con insolencia e impudicia, es siempre un signo seguro de que los llamados a defender la ley no han cumplido con su deber.
(Rudolf von Ihering)
.... esta frase, se me viene a la cabeza en ciertas ocasiones.
Hace unas semanas, a plena luz del día y mientras esperaba en el coche a que el semáforo se pusiera en verde, observé como un -ciudadano- se agachaba de forma brusca, para luego levantarse y salir corriendo unos metros, volviendo a agacharse para manipular algo en el suelo. Después de agudizar la vista un poco, y digo bien, un poco que mi miopía no da para más, veo como el -ciudadano- da un tirón y empieza a sacar metros y metros de cable eléctrico de una canalización subterránea. Me quedé atónito, al comprobar que lo que estaba haciendo era robar el cable del alumbrado público, y tal debería de ser mi cara, que cuando estaba a la altura de mi coche, me dijo: ¿tu que c.. miras? a ver si miras para otro lado no sea que se me escape una ostia.
Ante tan convincentes argumentos, subí la ventana y eché el seguro, para después comprobar que el semáforo se había puesto en verde.
1 comentarios:
Qué barbaridad!!
A qué nivel llegan algunos...Lo que más me frustra hoy por hoy es, que la mejor opción ante acontecimientos como éste, es mirar hacia otro lado.
Después de varias circunstancias comprometidas en las que casi salgo mal parada (por justiciera), llego a la conclusión de que, si no actúa quien debe, mejor estarse callada (espero algún día saber hacerlo).
Triste pero real.
Maria
http://laislaesmeralda.blogspot.com
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